Aquél que tenga idea, que escriba.
Aquél que sienta, que desahogue.
Aquél que decaiga, que levante.
Aquél que sin saber que más allá del horizonte hay camino, que recorra, que descubra; siempre habrá otro lado, un hasta dónde, hasta cuándo. Siempre habrá suficiente espacio para dejar huellas, marcas, la vida nunca será suficiente para descubrir todo lo anhelado, después de la muerte todos seremos sabios, pues aprendimos; aprendimos que la vida se van en un pestañar y aunque no vimos más allá del horizonte, no tengo vida pero me queda la muerte. ¿Soledad? Nunca habrá pues mi sombra siempre me ha pertenecido, mis huellas siempre tras de mí, mis marcas en mi ser. Seré un intento más, pero tratar de hacer la diferencia nunca está demás, vive.
Vive sin creer, pues aunque creas que tu sombra siempre está a tu lado no sabes lo que haces mientras está detrás. Aunque las huellas siempre estén atrás no sabes con que viento se irá, ni cuando lo hará, aunque creas que tus marcas siempre estarán allí; no sabes cuando sanaran. Creer es dejarse llevar, y para dejarse llevar solo necesitas abrir la mente, mantenla cerrada para quién no sabe que tienes, siempre el camino te permitirá abrirla, no juzgues porque casi nunca eres tú y los demás tampoco lo son, puede que la tinta sea negra pero quién sabe de que color se pondrá con el tiempo. Eres tú y el horizonte.
Tu horizonte será tu camino, tu mejor compañía el silencio y la soledad, son las únicas que no traicionarán al final del camino, las que no caerán, las que seguirán contigo hasta el final. ¿Gente?, ¿Persona?, solo sé tú, lo demás son piedras; piedras con las cuales no querrás tropezar, hazte obstáculo de tu propia trayectoria, sé el tropiezo de tu propia vida.
Vida no es aquella que se vive para los demás, vida es ser tiempo, ser motivo; siempre habrá quien te tropiece, sé fuerte a la hora de botar la piedra pues la vida no es sencilla para quien vive con los ojos cerrados, con la mente abierta y con los pasos asequible, no creas que alguien ha vivido lo suficiente como para enseñarte a vivir, forma tu paso y síguelo sin mirar atrás no derrames los típicos cristales que solo sirven para forjarte como débil, suda sangre y respira vida pues no le temas a nadie más que a ti mismo y a lo que dejaste de ser.

Muy buen escrito, me gusta como das a conocer tu visión de lo que conoces, parte de tu mundo interno... me encanto esa parte donde dice "no juzgues porque casi nunca eres tú y los demás tampoco lo son" me recuerda un poco a Buda. :) te seguiré leyendo.
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