Saber. Crees saber que conoces a quién según desnudó el alma ante ti, entregó todo. Fue de ti.
No sé. ¿En quién confió? Dar todo por quién no se sabe junto a ti, no vale la pena. Nunca será suficiente con saber que existe.
Me di cuenta. Con el tiempo he aprendido a descifrar rostros, caras, seres; aun así sé que no es suficiente, el tiempo siempre premiará aquél que se esforzó por vivir, por sentir y aunque crea que conozco a todo el mundo, ni yo mismo sé quién soy a la hora de preguntarme “¿Qué hago aquí?” sé tú el que te rodeé, y ve quitando máscaras de tu camino. Ve quitando estorbos.
“En esta vida sobrevive aquél que no teme ni a su propia sombra, porque no tiene. Solo es él”

No hay comentarios:
Publicar un comentario